Es un documento cuya autoridad reviste menor solemnidad que la de una encíclica y puede versar acerca de asuntos doctrinales (por ejemplo: la Carta del Papa Juan Pablo II sobre el Misterio de la Eucaristía). También puede tratarse de la promulgación de un acto papal, tal como declarar que una persona es venerable (poseedor de virtudes heroicas) o elevar un templo a la categoría de basílica.