Oración para todos los domingos

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Señor Dios, Rey Omnipotente: en tus manos están puestas todas las cosas. ¿Si quieres salvar a tu pueblo nadie puede resistir a Tu Majestad? Señor: Dios de nuestros padres: ten misericordia de tu pueblo porque los enemigos del alma quieren perdernos y las dificultades que se nos presentan son muy grandes. Tu has dicho: «Pedid y se os dará. El que pide recibe. Todo lo que pida al Padre en mi nombre os lo concederá. Pero pedid con fe». Escucha pues nuestras oraciones. Perdona nuestras culpas. Aleja de nosotros los castigos que merecemos y haz que nuestro llanto se convierta en alegría, para que viviendo alabemos tu Santo Nombre y continuemos alabándolo eternamente en el cielo. Amén.

Padre Nuestro, Avemaría, Gloria.

 

Consideración Jesucristo en nuestro pastor

Lectura del Santo Evangelio según San Juan:
Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas.
Pero el asalariado, que no es pastor, a quien no pertenecen las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye, y el lobo hace presa en ellas y las dispersa, porque es asalariado y no le importan nada las ovejas.
Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas y las mías me conocen a mí, como me conoce el Padre y yo conozco a mi Padre y doy mi vida por las ovejas.
También tengo otras ovejas, que no son de este redil; también a ésas las tengo que conducir y escucharán mi voz; y habrá un solo rebaño, un solo pastor.

Palabra de Dios.

Ejemplo
Historia de la Devoción al Niño Jesús en Europa

En Francia hay imágenes del Divino Niño en todas las regiones del país. La que más contribuyó a difundir esta devoción en ese país fue la Venerable Margarita del Santísimo Sacramento quien en 1636 oyó de labios de Nuestro Señor esta admirable promesa: «todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia, y tu oración será escuchada». Se dedicó a propagar la devoción al Divino Infante, y la protección milagrosa del Niño Jesús fue tan visible que despertó un indecible entusiasmo entre los fieles.
Pronto la devoción al Pequeño Grande, se apoderó de los puntos claves de la nación, y predicadores se dedicaron a hablar a la gente de las maravillas que obtiene un alma cuando honra la infancia de Jesús. Su más simpática devota fue Santa Teresita del Niño Jesús ( 1879).
En Irlanda, país muy católico, la devoción al Niño Jesús se ha caracterizado por el fervor con el que la gente le hace la novena, y porque en muchísimos hogares se encuentra la imagen del queridísimo Niño, Hijo de Dios. Especial devoción le tienen en esa nación los obreros, para conseguir empleo o para no perder el que ya tienen.
En Italia, el país donde vive el Papa, la devoción al Niño Jesús empezó en grande desde el año 1888, en que en Arezano entronizaron la imagen de Milagroso Niño.
Cuando la gente lo vio aparecer, todos exclamaban: «¡Que lindo, que lindo!» ( El mismo Papa León Trece tenía una imagen del Niño Jesús en sus habitaciones pontificias) los devotos se quedaban admirados al ver el rostro tan amable de la imagen del Niño Jesús y le tomaron inmenso cariño y gran confianza.
Y los numerosos devotos que obtenían favores del Niño Jesús contaban por todas partes las gracias obtenidas, y esto atraía más devotos.
Torrentes de gracias y maravillas llegaban a quienes le rezaban con fe, y de las más apartadas regiones del país acudían a rezarle al Divino Principito. Sus continuos prodigios electrizaban a las muchedumbres. Y el Santuario del Niño Jesús en Arezano se convirtió en uno de los sitios de peregrinación más famosos de todo el país. Y el Papa concedió indulgencia especial a quien visitara el Santuario del Divino Niño por 9 Domingos. Unos le ofrecían el primer domingo de cada mes, y otros los 9 domingos seguidos.
Formaron la Asociación de Devotos del Divino Niño que en poco tiempo tenía ya más de 300.000 socios y que ahora cuenta con más de dos millones de inscritos. Fundaron una revista llamada » El Mensajero del Niño Jesús», que publica ahora más de 60.000 ejemplares mensuales.
De ese gran Santuario del Milagroso Niño Jesús en Arezano, Italia, aprendió el Padre Juan del Rizzo la devoción la Divino Niño, que él propagó durante toda su vida en Colombia.

 

Habla Jesús:

Hoy por hoy ¿qué necesitas? ¿Qué puedo hacer por tu bien? Si supieras los deseos que tengo de favorecerte. Yo di de comer a cinco mil hombres con solo cinco panes, porque vi que lo necesitaban. Yo calmé la tempestad cuando los apóstoles me despertaron. Yo resucité la hija de Jairo cuando su padre me pidió que fuera a resucitarla. Tú también tendrás que repetir con el profeta: » ¿Quién ha clamado a Dios y no ha sido escuchado?».
¡No te avergüences, pobre el alma! Hay en el cielo tantos justos y tantos santos de primer orden, que tuvieron los mismo defectos que tu tienes. Pero rogaron con humildad y poco a poco se vieron libres de ellos.
Porque » yo no vine a buscar a los justos sino a los pecadores». Y porque » un corazón humillado y arrepentido, Dios nunca lo rechaza». » El mejor regalo para Dios en un corazón arrepentido».
Ni menos vaciles en pedirme bienes espirituales y corporales. Salud, memoria, simpatía, éxito en el trabajo o en los estudios, o negocios. Entenderte bien con todas las personas. Ideas nuevas para tus empresas, amistades que te sean provechosas, buen genio, paciencia, alegría, generosidad, amor de Dios, odio al pecado, etc,. etc. Todo eso puedo darte y lo doy, y deseo que me lo pidas, en cuanto no se oponga, antes bien, favorezca y ayude tu santificación. Pero en todo debes siempre repetir mi oración del huerto: «Padre no se haga mi voluntad sino la tuya. No se haga como yo quiero sino como quieres Tu». Porque muchas veces lo que una persona pide no le conviene para su salvación, y entonces nuestro Padre Dios le concede en cambio otros regalos que le harían mayor bien.

 

Práctica: Por amor a Dios: callaré cuando esté de mal genio.

Oh Divino Niño
Mi Dios y Señor
Tú serás el Dueño
De mi corazón.

Niño amable de mi vida
Consuelo de los cristianos.
La gracia que necesito
Pongo en tus benditas manos.

Oh Divino Niño….

Tú sabes mis pesares
Pues todos te los confío
Da la paz a los turbados
Y alivio al corazón mío.

Oh Divino Niño….

Y aunque tu amor no merezco
No recurriré a Ti en vano
Pues eres Hijo de Dios
Y consuelo del cristiano.

Oh Divino Niño….

Acuérdate oh Niño Santo
Que jamas se oyó decir
Que alguno té aya implorado
Sin tu auxilio recibir.

Oh Divino Niño….

Por eso con fe y confianza
Humilde y arrepentido
Lleno de amor y confianza
Este favor yo te pido.

Oh Divino Niño…

 

Oración final

Oh Jesús: «Tu has dicho: todo lo que quieras pedir pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado». Por eso vengo a pedirte con toda fe: (Mencionar favor a pedir)

Jesús mío, mi amor, mi hermoso Niño:
Te amo tanto, Tu lo sabes, pero quiero amarte más, amarte hasta morir.
Ven a mí, Niño Jesús, ven a mi corazón, deja que yo te adore, humildemente arrepentido de mis pecado.
Ven a mi, Niño Jesús, ven a mi corazón, deja que yo te adore, humildemente arrepentido de mis pecados.
Pastorcito de mi alma: contigo nada me falta, me conduces a fuentes tranquilas y reparas mis fuerzas, Tú me guiarás por el buen camino, por el honor de tu Nombre. Aunque camine por sendas oscuras nada temo porque Tu vas conmigo, Tu Cetro poderoso me defiende, Tu Bondad y Tu Misericordia me acompañarán todos los días de mi vida.
Dulce Jesús mío, Divino Niño de mi alma: Soy todo tuyo: tuyo es mi ser pues lo creaste; tuya es mi alma pues la redimiste en la cruz con el precio de tu Sangre.
Te proclamo como mi Salvador y mi Amigo: Como mi Rey, mi Creador y Redentor. Te adoro como a mi Dios y Soberano Señor.
Demuéstrame una vez mas que me amas, oh Niño Jesús y dame tu amor eterno y tu santa bendición, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.